Una idea loca educativa más para que nadie le preste atención. Desde luego que no soy un experto en educación superior, y, quizá por eso, sirva de algo mi mirada fresca y “externa”.
La más reciente reunión de UNESCO sobre educación superior se satisfizo, aparentemente, con incluir menciones la necesidad de incorporar al susodicho nivel terciario las propuestas de “inclusión” y “atención a la diversidad”. Admirable. Con este gran triunfo deliberativo, mil especialistas de 150 países alcanzaron por fin, y de nuevo, un consenso superficial y bobo con el que -salvo los activistas de la Jihad, algún partido político fundado hacia 1921 y hoy proscrito en Europa, o sus disparatados seguidores actuales- todos sabemos estar de acuerdo.
Si se trata de enfrentar los retos educativos y profesionales del siglo XXI (y en particular los alucinantes y a veces vergonzosos retos peruanos) por ahí, me temo, no es.
Las universidades vienen de muchos colores y formas, pero una cosa que -sin querer queriendo- las agrupa a todas es su atención a las demandas del mercado. Este mercado puede ser el del mundo profesional, el del financiamiento de ciencia aplicada, el mercado de voluntades y caprichos políticos de los gobernantes, o algún otro, pero siempre se trata de una demanda exterior que genera una dinámica interna de aproximación a esa demanda. Es esta dinámica la que quiero revisar.
La mayoría de los expertos cuyas propuestas leo o escucho sienten que lo históricamente válido para una universidad es, precisamente, su universalismo. Un portafolio amplio de miradas expansivas acerca del mundo, sin propósito acotado o específico, será siempre preferible a uno estrecho; no sólo por las peculiaridades de los adolescentes, y su reciente “barbarización”; sino por algo que, con mayor o menor precisión, los Amos de la Academia vinculan a esa especie de tramado básico del modo como aprende el Homo Sapiens Sapiens, y que (aunque ninguno de ellos, ni yo tampoco, sabemos cómo es en realidad) guía todas estas políticas. La universidad apunta para todos lados, como el bastón de un ciego: lo hace porque sigue cierta “lógica del saber”, cierto patrón de indagaciones-y-aplicación que es, creo, grecorromana en el origen y napoleónica en su factura, incluso hoy en día.
Disputemos esa lógica.
Cuando llamo a un carpintero a mi casa (nunca lo hago, pero supongamos…) no le pido que recorra las habitaciones y piense qué se le ocurre que podría yo necesitar. Sé lo que necesito: necesito un armario acá, o un par de bancos fuertes allá, o reparar la pata de aquella mesa. Le muestro esos problemas y le pido que los resuelva. A cambio de eso, le pago. Eso se llama trabajo por producto.
Qué tal una Universidad Por Producto?
Qué tal sería reorientar la producción intelectual de una organización terciaria no según los sabios tsunamis del mercado y las vastas amplitudes de la curiosidad humana, sino según un set discreto de objetivos definidos según una necesidad comúnmente identificada?
Pienso en algunos ejemplos.
Una universidad a la que se le encarga anticipar y aliviar la escasez de agua en la costa peruana durante los próximos 50 años.
Una universidad a la que se le encarga eliminar el apedreo a mujeres.
Una universidad que se encargue de administrar la UGEL San Juan de Lurigancho con el compromiso de duplicar los resultados de aprendizaje escolar en cinco años.
Una universidad que se compromete a obtener leche de ballena nutricionalmente significativa.
Una universidad cuyo cometido sea atender el dilema de la representatividad de los pueblos indígenas y de los peruanos en general, desde los hechos más cotidianos hasta su expresión constitucional.
Una universidad que estudie, analice, proponga y logre normas de convivencia antibullying en las escuelas.
Una universidad que estudie, defina, trace y maneje en concesión un ferrocarril Trujillo-Yurimaguas.
Mientras elaboro un poco más el modelo de administración de estas utilísimas instituciones, acepto ideas adicionales…









El gobierno no aporta soluciones, solamente aplica lo que los bancos,empresarios(patronal) y nuestra amiga alemana y nuestro amigo francés le dictan,vaya desgracia de presidente y de gobierno.
http://www.elsexoesfacil.com
O miente usted o está desinformado, lo que es igualmente grave si funge de comunicador. Marco Arana hadeslindado abiertamente y en conferencia de prensa de antauristas y de senderistas y todo tipo de grupo violentista. Estos grupos le han declarado la guerra a él y a su partido Tierra y LIbertad, y basta ver sus páginas para saberlo. Los grupos indígenas, que son grupos de peruanos, no están representados en Pizango, un aria que seha hecho reelegir al estilo Fujimori y ha creado con eso una crisis en AIDESEP. Por solo aclararle algunas cosas.